El folklore de Santiago del Estero, de Orestes Di Lullo.
Cuando a fines del siglo XIX y principios del siglo XX llegaron a nuestro país en aluvión los inmigrantes europeos, algunos hombres cultos y pertenecientes a las clases acomodadas comenzaron a advertir a la sociedad que la presencia de estos inmigrantes podía acarrear alguna consecuencia nociva para la identidad argentina. Uno de esos nacionalistas fue Ricardo Rojas, quien proponía oponer el indianismo al exotismo, lo autóctono a lo foráneo. Rojas decía que la “argentinidad”, la identidad nacional, estaba en riesgo de perderse debido al influjo de las costumbres de los recién llegados. El remedio propuesto por Rojas fue el de preservar y difundir aquello que él llamaba una reserva cultural, y que se encontraba en el interior profundo del bosque santiagueño. En El país de la selva Rojas comienza con la tarea de rescatar esa reserva cultural, objetivada en mitos, leyendas, danzas y cantos de nuestro pueblo. Quien posteriormente tomará la posta de esta labor fue Orestes Di Lullo.
Di Lullo nació en Santiago del Estero en 1898, cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional y luego se recibió de médico en Buenos Aires; sin embargo, su mayor interés estuvo centrado en el estudio de la historia y el folklore santiagueño. Este libro verdaderamente monumental de Di Lullo es el fruto de largos años de investigación llevada a cabo desde la Universidad Nacional de Tucumán, en la que trabajaba. Fue publicado en 1943 por el Instituto de Historia, Lingüística y Folklore de dicha Universidad, y cuenta con 439 páginas.
A lo largo del libro Di Lullo describe de manera muy detallada las fiestas populares, ya sean religiosas o paganas, las costumbres (relativas a la muerte, al trabajo, al matrimonio, a la vivienda, a la vestimenta, etc.), las danzas populares, los cantos populares, las leyendas, cuentos, fábulas, y casos, las supersticiones populares, los juegos infantiles, adivinanzas, dichos, refranes y conocimientos populares de Santiago del Estero. Como dice el propio autor, “Quien tenga la paciencia de seguir hasta el final las páginas de esta obra, encontrará tema para profundas meditaciones sociales, etnológicas, lingüísticas, filosóficas, artísticas, etc.”, que le permitirán ir revelando el alma del pueblo. Este espíritu del pueblo santiagueño, sostiene Di Lullo, no se expresa mediante discursos argumentativos, sino mediante “instrumentos de expresión popular”, que son los que él describe.
Muy de más estaría de mi parte recomendar la lectura de este libro, que no necesita para nada de ello. Es uno de esos libros “de lectura obligatoria”, pero no esa clase de obligación que se nos impone de manera antipática, sino de una obligación que con todo gusto asumimos. El lector podrá constatar cómo, casi por sortilegio, de entre las líneas de esta magistral obra va emanando el alma santiagueña.
Este ejemplar está dedicado por el autor y firmado por él. El texto manuscrito dice: “Al amigo D. Dardo Alberto Latorre con mi consideración intelectual y simpatía, homenaje”, y cierra la rúbrica del doctor Di Lullo.



Oreste Di lullo un hombre tan multifacético que no se lo puede mirar solo desde una sola profesión
ResponderEliminaro especialización en su larga carrera como investigador . De cada una de ellas dejo un hilo conductor . Solo como primer ejemplo esto se vio reflejado a través de la medicina dejó asentado los primeros pasos del sanitarismo que pocos años después tomó Ramon Carrillo pare llevarlo a niveles excepcionales
Hola amigo, perdón por la demora en responder. Realmente un hombre multifacético y un adelantado en mucho de lo que hizo, como el museo histórico provincial.
EliminarEl libro que tienes en tu biblioteca y lo describes como siempre magistralmente habla de la otra faceta de Oreste y quizá la más importante que es investigador,.escritor , narrador muchos lo pudieron hacer pero muy pocos como él, estuvo en contacto con la realidad y sus protagonistas . Viajó a muchos pueblos en el interior en especial aquello que tenían una larga historia, convencido de que los que forjado esa historia ya no vivían . Sin embargo quedaron todos los que cobijaron en su memoria aquello que sus antepasados le fueron legando , cómo buen investigador , Oreste las fue tomando, respetando, .guardando clasificando y lo más importante , llegó a nosotros mediante sus libros. Y uno de ellos lo tienes en tus manos y le asignas el enorme valor cultural que se merece de ineludible lectura
ResponderEliminarEl trabajo de Di Lullo en este libro es monumental porque reúne yo diría que todo, o casi todo el folclore y el saber popular de Santiago de esos años, es un testimonio excepcional para conocer nuestro pasado reciente y gran parte de nuestro presente.
EliminarTal como lo mencionas en tu cometario. Tanta es la información que recopilaba de eso se desprende el amor que tenía por esta tierra que los libros que se conocen o al menos los que yo conozco( una profesora en el secundario nos dijo que tenía escrito mas de 60 libros ) abordan la temática de Santiago del Estero en todas sus facetas .Hay otros autores santiagueños grandez recopiladores de las costumbres autóctonas (Ávalos , Chazarreta, Bravo, Quenel entre tantos otros ) creo , y a mí modesto entender, que él llevo a un punto de privilegio a los quehaceres cotidianos de los santiagueños , gracias a él no se perdieron los escribió y los dejó para el devenir del tiempo
ResponderEliminarUna generación de oro en la cultura de Santiago, muchos de ellos integrantes de La Brasa, o relacionados directamente con ese movimiento. Unos visionarios y muy destacados cada uno en lo suyo. Nos dejaron un legado importantísimo.
EliminarYo no tuve acceso a lectura o algún comentario que se hicieron sobre su aprecio importante por Juan Felipe Ibarra , solo pensar que este ultimo dictó medidas para defender el comercio local y su gente a lo aceptar las exigencias regionales , no quiso que le.impusieran una constitución centralista a la fuerza y su autonomía como estado , quizás todo eso ,floreció en el pensamiento de Di lullo
ResponderEliminarEs interesante ese costado de Di Lullo, yo no lo tengo bien estudiado todavía, pero me gustaría investigarlo. Gracias por el dato!!
EliminarEse libro que tienes es una joya muy pocos lo deben tener . Claro esta que después de muchos años hubo reediciones . En tu introducción haces referencia sobre pensamiento de Rojas con sus teorías sobre la preservación de lo autóctono , de lo propio de lo que estuvo siempre , sobre los otros, los de afuera para construir un ser nacional, coincido plenamente que Di lullo ayudó enormemente a revalorizar las costumbres, tradiciones, música, cuentos de nuestro Santiago del Estero
ResponderEliminarHay teorías por los cuales Di lullo se bajó de la candidatura a gobernador por el peronismo, no quiero ser contra factico ,sin embargo la pregunta se impone ¿ Que hubiera sido de nuestra provincia si Oreste hubiera sido gobernador ? Luego de Mitelbach vino Carlos Juarez y la historia ya la conocemos...
ResponderEliminarHubiésemos tenido un gobernador honesto y sabio. Quizás los destinos de Santiago hubiesen sido mucho mejores. Una lástima que la política siempre expulse a los mejores.
Eliminarmuchas gracias amigo mio
ResponderEliminarGracias a vos por tus aportes y las reflexiones que nos regalas siempre. Abrazo!!
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