Los arquetipos, de Ricardo Rojas, intonso.
El proceso de edición, impresión y encuadernación de libros actualmente está muy automatizado; pero hasta hace algunos años era bastante artesanal. Antes se imprimían las páginas de a dos, cuatro u ocho juntas en un mismo pliego de papel, luego se lo doblaba adecuadamente, y se procedía a coser las hojas. Después del encuadernado se separaban las hojas manualmente, y se les emparejaban los bordes mediante una guillotina. Sin embargo, a algunos libros se les separaban las hojas, pero no se los guillotinaba, dejando los bordes de las hojas sin el acabado prolijo, de manera que quedaban más rústicas. A esos libros con los bordes de las hojas irregulares se los denomina libros “sin desbarbar”, o libros “con barba”. De esos tengo varios en la biblioteca, y obviamente son relativamente antiguos.

Libro sin desbarbar
Por otra parte, un libro intonso es aquel al que se le dejaron las hojas sin separar, sin cortarlas del pliego original. La tonsura es el nombre que recibe el corte de cabello en la parte de la corinilla que se les practicaba a los que se consagraban al ordenamiento sacerdotal. De ahí proviene el hecho de llamar intonso (no tonsurado) a aquellos libros a los que todavía no se los cortó. Los coleccionistas suelen buscar mucho estos libros “intonso”, ya que el hecho de que sus hojas estén aún pegadas quiere decir que ese libro no fue leído por nadie. Si es un libro antiguo, y además es intonso, eso aumenta el valor del ejemplar. También tuve algunos libros intonsos, pero como soy lector y no coleccionista, a todos les he separado sus hojas para poder leerlos. Solamente un libro tengo aún con sus hojas sin cortar, y es este que estoy comentando, Los arquetipos, de Ricardo Rojas.
El ejemplar que tengo es de 1922, y fue editado por Librería “La Facultad”, de Juan Roldán y Compañía, en Buenos Aires. Los textos reunidos en este libro son seis conferencias que dio Ricardo Rojas sobre Belgrano, Güemes, Sarmiento, Pellegrini, Ameghino y Guido Sapno, respectivamente. Para el autor, estos próceres son figuras arquetípicas, ideales, representativas. Belgrano es el arquetipo del patricio, Güemes del caudillo, Sarmiento del educador, Pellegrini del estadista, Ameghino del sabio, y Guido Spano del poeta.




Muy interesante la aclaración sobre la condición de esos libros, es muy posible que la mayoría desconozca esos detalles que con tanto gusto explicas. Cómo siempre es un placer leer tus palabras tan sabias como necesarias. Siempre orgullosa de aprender a tu lado.
ResponderEliminarMuchas gracias amor! Es muy lindo compartir el gusto por la lectura con vos. Aprendemos juntos
EliminarGracias por compartir tus observaciones y reflexiones en una época de voracidad y aceleración. Tu detenimiento en los detalles te permiten decir sobre el libro, darle densidad, aún antes de hablar de su contenido. ¡Gracias!
ResponderEliminarGracias a vos amigo, por tan lindas palabras! Y gracias por las charlas compartidas sobre estás cosas que tanto nos gustan. Abrazo!
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