El único argumento posible para demostrar la existencia de Dios, de Immanuel Kant
En 1781 Kant publicó su Crítica de la razón pura , provocando en el mundo académico e intelectual una revolución parangonable a la que Copérnico había iniciado en el ámbito de la ciencia. Las repercusiones de su escrito no tardaron en desbordar el claustro universitario y esparcirse por todas las capas de la sociedad europea. En Königsberg, en Prusia, en Europa y en todas sus colonias diseminadas por el mundo, retumbaba como eco el nombre de Kant y casi no se hablaba de otra cosa que de su filosofía. Una de las revolucionarias afirmaciones que hizo Kant en ese libro es que Dios no puede ser conocido, por lo que solamente podíamos creer en él. En aquellos tiempos Kant tenía un sirviente llamado Martin Lampe, un veterano del ejército prusiano, ya retirado. Lampe sirvió a Kant durante 40 años, y en ese lapso cimentaron una relación de afecto, más allá de las diferencias sociales que existían entre ambos. Kant era de cuerpo ...